En el marco del denominado “Proyecto de concertación ciudadana privada con control público”, el Concejo Deliberante aprobó y el Ejecutivo promulgó la ordenanza que promovió el área de Coordinación de Obras Públicas para proceder a la pavimentación de hormigón de la calle Honduras (entre Córdoba y Tucumán) y del Pasaje Tossolini (entre Honduras y Teniente Bono).
Creado el año pasado mediante la ordenanza 2777/25, aquel mecanismo contempla pautas de gestión innovadoras, al coordinar al Estado, a los vecinos y al sector privado para dar respuesta ágil al crecimiento sostenible y a las demandas de infraestructura urbana de Bell Ville, con el fin de superar eventuales limitaciones presupuestarias de la administración central.
A su turno, la Coordinación de Obras Públicas evaluó la viabilidad técnica, jurídica y urbanística de los trabajos e incorporó y aprobó la documentación técnica obligatoria exigida: memoria descriptiva, pliego de especificaciones técnicas, cómputo métrico, presupuesto, plan de avance de obra y planos correspondientes; todo ello, para garantizar la calidad y la razonabilidad de los costos.
En cumplimiento de las previsiones de la legislación, el porcentaje necesario de frentistas y vecinos beneficiarios prestaron conformidad.
El esquema de acuerdos que fija la normativa garantiza transparencia, control estatal y seguridad jurídica.
El procedimiento que establece, en síntesis, es el siguiente: el 80% de los frentistas pacta con una firma que cumple los requisitos fijados por la norma determinado trabajo. Ambas partes elevan una nota con detalles técnicos, precio, financiamiento y otras especificaciones. La Municipalidad los controla, abre un expediente y, en su caso, eleva un proyecto de ordenanza al Concejo Deliberante para la declaración de utilidad pública. En los hechos, ello implica certificar la deuda de los vecinos con la firma con la que pactaron.