Con el objetivo de fortalecer el sistema de desagües y anticiparse a los pronósticos climáticos que prevén un posible fenómeno de “Súper Niño” durante la próxima primavera, la Municipalidad de Bell Ville puso en marcha una importante obra de infraestructura hídrica para los sectores sur y sureste de la ciudad.
El proyecto forma parte de un plan integral de sistematización de la cuenca, diseñado para mejorar el escurrimiento de los excedentes pluviales y brindar una respuesta planificada frente a escenarios de precipitaciones superiores a los registros históricos.
Para el desarrollo del proyecto ejecutivo, el municipio trabaja con el asesoramiento de la consultora especializada IRIART Ingeniería, que realizó los estudios hidráulicos necesarios para definir la alternativa técnica más eficiente y segura para el sector.
La planificación contempló un exhaustivo análisis de distintas opciones de intervención, además de un trabajo coordinado con propietarios de inmuebles, vecinos y el Consorcio Canalero, y se logró avanzar para llegar a una solución integral y sustentable.
Es importante recordar que el sector urbano sureste de Bell Ville está emplazado sobre un bajo natural que históricamente actúa como área de acumulación de agua durante lluvias intensas. Por ese motivo, la nueva infraestructura fue diseñada con criterios de ingeniería que contemplan un período de retorno de 50 años, otorgando un elevado nivel de protección para una cuenca de aproximadamente 128 hectáreas.
Actualmente comenzaron las tareas de excavación de la nueva laguna de retención, una de las obras centrales del proyecto, que permitirá regular los caudales y mejorar el funcionamiento del sistema de drenaje de toda la zona.
Con planificación, estudios profesionales y una fuerte articulación entre el Estado municipal y los distintos actores involucrados, Bell Ville continúa desarrollando obras que preparan a la ciudad para enfrentar los desafíos que plantea el cambio climático.









