En agosto de 1971 comenzaba a circular en Córdoba una revista que marcaría para siempre la historia del humor argentino. Se llamaba Hortensia y había sido creada y dirigida por el bellvillense Alberto Pío Cognigni.
Costumbrista y profundamente ligado a su tierra, Cognigni encontró en el humor una forma de retratar la vida cotidiana, los personajes y el lenguaje de los cordobeses. Desde sus páginas, esa mirada particular logró llegar mucho más allá de la provincia y llevar una forma de entender y contar Córdoba al resto del país.
La revista se convirtió también en una referencia para el humor gráfico y en una escuela para numerosos artistas. Por sus páginas pasaron Roberto Fontanarrosa, Carlos Ortiz, Chamartín, Martino, Peiró, Cuel y Jan, entre muchos otros.
También allí aparecieron personajes que quedaron en la memoria popular, como Inodoro Pereyra, de Fontanarrosa, y Negrazón y Chaveta, dos creaciones de Cognigni que reflejaron con humor y picardía el lenguaje y las costumbres de una Córdoba popular.
Alberto Pío Cognigni nació en Bell Ville en 1930. Dibujante, escritor y humorista, desarrolló una obra versátil, en la que combinó dibujo y palabra para observar la realidad con humor, ironía y sensibilidad social.
Su legado permanece vivo en la ciudad que lo vio nacer. El Auditorio Municipal de las Artes lleva su nombre y, desde 2023, una escultura de Negrazón y Chaveta homenajea allí a dos de sus personajes más queridos.
A esto se suma la colección completa de Hortensia que conserva la Biblioteca Municipal Ramón J. Cárcano, donada por la familia Cognigni para su resguardo como parte del patrimonio cultural local. Un archivo que permite preservar y acercar a nuevas generaciones una parte fundamental de la historia de la revista y de su creador.
A 55 años de aquel primer número, Hortensia sigue siendo parte de nuestra historia: una voz que nació en Bell Ville, tomó forma en Córdoba y ayudó a que la identidad cordobesa se escuchara en todo el país.
