El sábado pasado se realizó la segunda actividad de turismo ecuestre de la historia de la ciudad.
Con la iniciativa “Abriendo Caminos: una experiencia entre tradición y naturaleza”, los participantes disfrutaron del aire libre y las costumbres argentinas, como los juegos criollos y la comida típica.
Los jinetes recorrieron 15 kilómetros y visitaron la Cabaña Don Pablo, dedicada a la cría de caballos criollos. Allí los recibió con un cálido desayuno la familia Maggi, que se lució por su generosidad y predisposición.
Fue una jornada de mates y disfrute de la naturaleza que finalizó con rico asado.
La propuesta del área de Turismo, a cargo de Laura Antenucci, fue costo y cupo limitado e incluyó un seguro.


