Con un entorno tributario y económico favorable para la inversión, Bell Ville tiene un variado y pujante entramado empresarial y cuenta con una escuela de vuelo de avión y helicóptero, Echo Víctor, un centro certificado por la autoridad aeronáutica argentina (ANAC).
El intendente Juan Manuel Moroni y el secretario de Gobierno Gastón Nilia visitaron sus instalaciones y dialogaron con Luciano Fernández, uno de los integrantes de la familia propietaria, sobre los pormenores de la actividad.
El Centro de Instrucción de Aviación Civil Echo Víctor es una de las dos escuelas de vuelo de la argentina y la única que cuenta con aeródromo propio. En su centro de instrucción, un estudiante se puede preparar desde cero y llegar a piloto comercial de aviones y helicópteros en 14 meses.
A la fecha, más de 350 alumnos de México, Perú y Panamá y de distintas regiones argentinas ya se recibieron de instructores de vuelo y de pilotos privados y comerciales. Muchos de los egresados de Echo Víctor están trabajando en empresas de vuelos privados y en aerolíneas como LATAM y COPA.
Actualmente la compañía está edificando un polo aeronáutico en su predio, Don Esteban, para vuelos privados, de traslado, de recorrido de campos y otros, ya sea en sus propios aviones o en naves de terceros que necesiten llegar a Bell Ville.
Echo Víctor se rige por los más altos estándares de las autoridades de aviación de la Argentina. Sus programas se llevan a cabo bajo los esquemas de capacitación de la ANAC.
Cabe señalar que la firma tiene un taller aeronáutico propio para hacer el mantenimiento de sus aeronaves y asegurar la seguridad operacional.
En estos momentos, Echo Víctor está reforestando su predio con especies que le compró al vivero municipal.









