El periodista Juan Carlos Licari, recuerda en sus apuntes sobre la historia de Bell Ville y que publica el Área de Educación y Cultura, la llegada de una persona que tuvo un gran protagonismo en el ámbito local.
El 5 de febrero de 1882, por disposición del entonces Obispo de Córdoba, Mamerto de la Ascensión Esquiú (cuya beatificación está programada para este año), es nombrado al frente de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de María, el presbítero Eduardo Ferreyra, quien la rigió durante 23 años.